26.9.06

El Museo Salvaje de Sergio De Matteo









El Museo Salvaje de Sergio De Matteo
Tres poetas argentinos contemporáneos


Por Leo Lobos

“El azar tiene la sabiduría del sol que nos despierta día a día”
Francisco Véjar


Museo Salvaje es una revista cultural dirigida y editada por el poeta Sergio De Matteo, publicada y distribuida en las ciudades de La Pampa, Chubut, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz, Tierra del Fuego en la Patagonia Argentina. Museo Salvaje que además de revista se revela como una interesante editorial de poesía. Acabamos de recibir tres nuevos libros de poemas, recientemente publicados por Museo Salvaje Ediciones de tres creadores argentinos contemporáneos, los mismos que he querido compartir y divulgar con lectores chilenos e hispanoamericanos.

El primero de ellos es el poeta Matías Thiruleukos nacido en la ciudad de Rolón en 1969. Según se refieren efemérides locales le obsesionaba la experimentación con las palabras desde muy niño. Autodidacta literario y viajero incansable, abandonó siendo joven la provincia de La Pampa, al igual que lo hicieron otros reconocidos poetas antecesores, Olga Orozco y Horacio Armani, como también Omar Chauvié, oriundo de Jacinto Aráuz, que partieron todos a los 8 años del terruño. Se encuentra radicado, luego de innumerables travesías continentales, en Cartagena, Colombia. A continuación el poema Superficie I, editado en el libro MAS FORMAS publicación de Museo Salvaje Ediciones para la Colección Poesía Concreta, impreso en enero de 2006 en La Pampa, Patagonia, Argentina:

Superficie I

“Todos arte es a la vez superficie y símbolo”
Oscar Wilde


una mesa en el centro del cuarto custodiada de cuatro sillas
cuatro paredes blancas
una ventana que da a la calle
el cielo perdiéndose en el horizonte
y en medio
como la mesa en el centro del cuarto
un conjunto de árboles
rodeando toda la cuadra tal cual las cuatro sillas a su mesa

o o o

un instante de sosiego y el error que el ojo no puede captar

o o o

una fuerza en la pared apretuja a la mesa
a las sillas centradas
donde permanece suspendido
en duermevela
el único hombre que respira
sentado en una de las sillas
que asedia a la mesa
que da a la ventana
que permite ingresar algo de la luz
que viene desde el horizonte
impulsada por las ramas de los árboles
que giran con la cuadra alrededor del sol del mundo


El poeta Jorge Warley nació en 1955 en las ciudad de Mercedes, Provincia de Buenos Aires. Es profesor en letras, docente universitario, periodista y crítico literario. Contribuye con notas, críticas y ensayos en diarios y revistas especializadas. Ha sido secretario de redacción del Centro Editor de América Latina. Publicó textos de investigación como: Universidad y peronismo – con Carlos Mangone – (CEAL, Buenos Aires,1984), Vida cultural e intelectual en la década de 1930 (CEAL, Buenos Aires, 1985), entre otros. En poesía a publicado entre otros trabajos: Poemas (1975-1979); Cuadernos para un festín del conocimiento (1992) y Cielo raso (1999). A continuación transcribiré el poema Feral, del libro Animales cansados de sus ojos y sus patas, publicado por Museo Salvaje Ediciones en octubre de 2005 en La Pampa, Patagonia, Argentina:


Feral

Todo pelo
lengua hinchada
ceja talada que se obstina en cimbrar
y la panza chata que late en ovario y apura
feral
mañosa
lisérgica.
No importa lo que digas o quieras,
no importa lo que hagas,
yo voy a seguir acá
ignorante de qué cosa es
esta clase de milagro.

Para finalizar esta pequeña muestra el poeta Sergio Mirabelli. Sergio Mirabelli nació en la ciudad de Aniguil, La Pampa, Argentina en 1976. Realiza estudios en la carrera en Letras de la Facultad de Ciencias Humanas (UNLPam). Integra el colectivo cultural “Grupo de la neurona poseída”. El libro Música de los días es su primer texto, publicado por Museo Salvaje Ediciones en febrero de 2006 para la colección de poesías “Tinguiricas”, el diseño y edición de esta colección de libros corresponde a Sergio De Matteo :

Me iré

un día me iré
por las hierbas azules
que crecen en el cielo

sabio y desnudo, hermoso y solitario
en una barca
sobre las crines salvajes del ocaso

atrás quedarán los hombres con sus pálidas linternas
atrás los días ebrios de cenizas
la luz tatuada de silencio
allí donde la noche pulsa y canta

un día el otoño me teñirá como a una música

no más sombras
no más sombra tatuada en el silencio
no más desangrarse las manos
al rememorar el barrilete oscuro de los días

sabio hermoso y solitario
en una barca
un día me iré por la cabellera del viento

como esas hojas solas
hacia el perfume el jardín
las sombras, el sueño de la tierra

Más información en:
http://www.museosalvaje.com.ar/IntervencionCulturalLaPampa/IntervencionCulturalLaPampa.htm

MUSEO SALVAJE NUMEROS PUBLICADOS:
http://www.museosalvaje.com.ar/MuseoSalvaje/MuseoSalvaje.htm

14.9.06

Dave Oliphant poems by Enrique Lihn
























Dave Oliphant
Figures of Speech
Poems by Enrique Lihn

Por Leo Lobos


“La vida es un laboratorio”
Andrés Neuman

“No debemos hacernos ilusiones, sino prepararnos a no ser comprendidos, a ser despreciados, y a ser deshonrados, y, a pesar de todo, debemos conservar nuestro ánimo y nuestro entusiasmo”
Vincent Van Gogh

“Infame turba
de nocturnas aves”
Góngora

News from Babilón - Noticias de Babilonia

Figures of speech - Figuras de palabras es una selección y traducción de poemas al ingles, del escritor chileno Enrique Lihn - fallecido en Santiago de Chile el año 1988, a los 59 años - realizada por el académico y poeta norteamericano Dave Oliphant.
Dividido en cinco secciones, Figures of speech abre con “Portrait - Retrato”, un poema descubierto póstumamente en una edición manuscrita fechada en 1952 e impresa por primera vez en julio de 1998: “Poeta de los pies a la cabeza, / hombre de pocas uñas, convulsivo, neurótico, / huérfano de las águilas, padre de su aumento, / oscuro, sombreado por un ángel difunto, / señor de su desterrado dominio, / látigo de sí mismo,/ viudo de toda criatura...”. En versión de Dave Oliphant : “Poet from head to toe, / a man of bitten fingernails, convulsive, neurotic, / orphan of the eagles, father to his own increase, / dark, shaded by an angel long deceased, / lord of his exiled domain, / lash of himself, / widow of every creature…”. Podemos ver en este poema como Lihn realiza un análisis psicológico incisivo a sí mismo, sin dejar de lado toques irónicos de cómica objetividad. Donde además, podemos vislumbrar los resabios de la opresiva atmósfera religiosa de su infancia, la que inspira su escritura y es la base de su vital imaginaría “neurótica”. En la segunda sección del libro incluye poemas donde se presentan sus reflexiones sobre la naturaleza de la poesía y sobre las limitaciones del lenguaje: “Si se ha de escribir correctamente poesía / no basta con sentirse desfallecer en el jardín / bajo el peso concertado del alma o lo que fuere. / El corazón es pobre de vocabulario. / Su laberinto un juego para atrasados mentales...”. En versión de Dave Oliphant: “If poetry is to be written right / it’s not enough to feel oneself pining away in the garden / under the concerted weight of the soul or whatever it is / and of the illustrious twilight or whatever it is. / The heart has a poor vocabulary / Its labyrinth: a game for the mentally retarded…”. En la tercera parte encontramos poemas que se reflejan de óleo en óleo desde donde nos presenta su particular relato e interpretación de trabajos específicos, pinturas y pintores, de varios períodos de la historia del arte, el poema El Arte y la vida por ejemplo: “Somos obras de arte momentáneamente vivientes” - “We are works of art momentarily alive”. La cuarta sección incluye poemas con referencias a las ciudades donde Lihn habitó física y poéticamente, Europeos por ejemplo, el poema basado en su viaje a Francia, donde realiza estudios de arte en los museos de París, también la especial simpatía que experimenta Lihn por la gente de la calle en la ciudad de Nueva York en el poema monstruo de Brooklyn y su mirada autocritica a un Madrid secreto: “No sé qué mierda estoy haciendo aquí / viejo, cansado, enfermo y pensativo. / El español con el que me parieron / padre de tantos vicios literarios / y del que no he podido liberarme / puede haberme traído a esta ciudad / para hacerme sufrir lo merecido: / un soliloquio en una lengua muerta”, en traducción de Dave Oliphant: “I don’t know what the hell I’m doing here / old, tired, sick, and pensive. / The Spanish with which they gave me birth / father of so many literary vices / and of which I’ve not been able to free myself / must have brought me to this city / to make me suffer what serves me right: / a soliloquy in a language has died”. La quinta sección encontramos poemas referidos al tratamiento del sujeto del amor. Las dificultades del amor en términos de la mutación de la conversación telefónica de larga distancia, por ejemplo: “voz a voz / esos cuerpos que increíblemente no se comunican / de viva vida / -toda magia tiene su sombra- / comparecen desde las más distintas y distantes ciudades / a la intimidad / de un lugar que no hay en el espacio y que cabe / de un lado y otro del espacio en el hueco separado de / dos manos...”. En versión de Oliphant: “Voice to voice / those bodies that unbelievably are not in touch with living life / -all magic has its dark side- / answer from the most distinct and distant cities a summons to the / intimacy / of a place that is not in space and that fits / from one side and another of the opening in the hollow between / two hands…” En la ultima sección el azar, la fortuna, y la conmoción que produjeron las políticas militares en América Latina en el sujeto y sus relaciones, la muerte y sus consideraciones medicas y éticas, la mayoría de estos poemas fueron escritos en los últimos días de vida del poeta: “La ciudad del yo debiera paralizarse / cuando entra en ella la muerte / Toda su actividad es nada ante la nada / quiéranlo o no los agitados viajeros / que inútilmente siguen / entrando y saliendo de la ciudad...”. En la versión en Inglés de Dave Oliphant “The city of the I should be at a standstill / once death has come within / All its activity is nothing in the face of nothing / Whether they want to or not the agitated travelers / go on pointlessly / entering and leaving the city…”. Figures of speech. Poems by Enrique Lihn selección y traducción realizada por Dave Oliphant y publicada en Austin - Texas el año 1999 es una excelente muestra antológica de la obra poética de Enrique Lihn, creemos un muy valioso testimonio de la vida y de la obra de este maravilloso escritor que nos envía sus más recientes noticias desde Babilonia.


Yo el libro

También el cuerpo se descompagina
porque lo hojeen distraídamente
Soy un imbroglio de maltratado papel
entre las manos de una lectora poco atenta
un magazine en una sala de espera
que irá a parar en unos días más
a la bolsa negra de polietileno
Antes de que esto ocurra, lee en mí
el último capítulo de nuestra historia en común
para que sepas.

I the book

The body can also be bent and battered
because they may leaf through it heedlessly
I am a confused heap of paper treated poorly
In the hands of he who in a waiting room
carelessly reads a magazine
which in a few days will end up
In a black polyethylene bag
Before that may happen, read in me
the last chapter of our story together
that you may know.


Europeos
-fragmento-

Esa gente cree que somos transparentes
y para su tormento lejanamente salvajes
orientan hacia nosotros sus pequeñas narices despectivas
en las que brilla algo así como el sentido de una culpa
ante sus propios excesos de curiosidad intelectual
sudan pero lo hacen por tropicalizarse
bajo ese sol un huevo recocido
y se muestran espléndidas aunque se trate de exhibir
sus propias vísceras en la célebre mesa de
operaciones
cosa que hacen con una técnica envidiable

Una película de Godard es después de todo una
película de Godard
“El status esencialmente arbitrario de todo sistema lingüístico”
obliga a hablar con la boca cerrada
y a no decir nunca nada que no nos hagan decir
Las palabras son cosas o no son más que mensajes
pero, claro, también la antinovela es una mierda
Esas narices se orientan hacia las regiones devastadas
con un desesperado sentido del humor
Paternalizarían pero se sienten huérfanos
No pueden evitar que la sangre les llegue mezclada
al olor del cloroformo
Cloroformizan todo lo que huelen
reducen el dolor a la imagen del dolor
No es la realidad es su descripción la que aparece ante
su vista
y eso cambia a cada nuevo enfoque
según la mayor o menor habilidad del que toma la película

A propósito de Godard me confieso equivocado
Cuánta habilidad y qué manera de echarle para adelante
sin concesiones a las profundidades por las que pasea
un ojo clínico
a poco preciosista pero rápido y tenebroso
Esa gente esa dama francesa esas narices como
antenas de dama y estiletes o radares
instrumentos de una extraordinaria precisión pero
condenados por ahora al juego al ocio a la
indagación,
hablo de ella que muy bien alimentada,
apetecible como un jamón crudo de ojos azules
me confió en momento de cordialidad que Europa
estaba muerta
Todos estamos muertos –repetía- aunque sus
grandes piernas gritaran lo contrario
y su nariz aleteara extasiada de trópico […]

Le dije a la Francia Eterna que no se diera por muerta
A la luz de las nuevas conquistas del marxismo
sus propios hijos, especialistas de fama internacional
etcétera, y tú –me dijo- qué me aconsejas
Bueno –le dije yo- usted lo sabe muy bien
el Tercer Mundo necesita de una publicidad adecuada
y en eso porqué no eres más modesta y te decides
a aportar tu granito de arena […]

Saben tanto de nosotros como nosotros de ellos
pero aman la libertad y recuerdan la barbarie

Europeans

Those people believe we can be seen through
and for their torment are remotely savages
They turn toward us their small snubbing noses
on which shine something like the sense of a fault
under whose own excesses of intellectual inquisitiveness
they sweat but do so to cultivate a tropical look
beneath that sun a well-cooked egg
and show themselves splendid even though it call for
exhibiting their very insides on the celebrated
operating table
a thing they do with an enviable technique


A film by Godard is after all a film by Godard
“The status essentially arbitrary of every linguistic system”
makes it necessary to speak with the mouth shut
and not to say anything ever they don’t make us say
Words are things or are no more than messages
but, sure, the anti-novel is shit as well
Those noses turn toward the ravaged regions
with a desperate sense of humor
They would be paternal but feel themselves orphans
Are unable to avoid the way the blood reaches them mixed
with an odor of chloroform
They chloroform everything they smell
reduce pain to an image of pain
Not reality but its description appears to their sight
and that alters with each new focus
according to the greater or lesser ability of the one who’s making
the film

A propos of Godard I confess that I’m wrong
How expert and what a way of pursuing
without yielding to the profundities through which a clinical
eye wanders
a bit precious but quick and shadowy
Those people that French lady those noses like
a lady’s antennas and stilettos or radars
Instruments of an extraordinary precision but
condemned for now to a game to a game to a diversion to
an inquiry,
I speak of her who very well fed,
tempting as a raw blue-eyed ham
confided in me in a moment of intimacy that Europe
was dead
We’re all dead –she repeated- even though her
Wonderful legs shouted to the contrary
and her nose flitted ecstatic over tropic […]

I said to Eternal France not to give herself up for dead
In light of the new conquests of Marxism
Her own sons, specialists internationally famous
Etcetera, and you -she told me- how you advise me
Fine -I said to her- you know very well
the Third World needs adequate publicity
and on that count why aren’t you more modest come on and
contribute your grain of sand […]

They know as much about us as we about them
but they love liberty and remember barbarism


Rueda de la fortuna

Rueda de la fortuna que a mis expensas giras
Contigo estuve ayer, reina de corazones
hoy estoy en la nada en un lecho de pólvora
(como para encender un cigarrillo en tu nombre
y volver explosivamente a ese vicio)
Rueda de la Fortuna Medieval que hasta el día de hoy
gira con la energía de una bestia
Ayer tú y yo hicimos el amor
como si eso no fuera el paraíso
Por la violencia fuimos expulsados de allí
por mucho que quisiéramos
ser el uno y el otro inocentes serpientes.

Triunfa, triunfa la rueda, poniendo boca abajo
a la reina, rompiendo el laúd de goliardo
haciendo un monumento funerario
de la felicidad de algunos días.

Wheel of fortune

Wheel of fortune that you turn at my expense
I was with you yesterday, queen of hearts
today I’m down to nothing in a gunpowder bed
(like I’m going to light a cigarette in your name
and return to that vice explosively)
Wheel of Medieval Fortune that up to this very day
spins with a bestial energy
Yesterday you and I made love
as though that weren’t paradise
By our violence we were expelled from there
however much we may have wished
each of us to have been an innocent snake.

The wheel wins, triumphs in turning the queen
upside down, breaking the goliard´s lute
making a funeral marker
out of a few happy days.


En Figures of Speech
Poems by Enrique Lihn
Host Publications, INC. Austin, Texas, USA, 1999.
Traducción al inglés por - Translated by Dave Oliphant

13.9.06

La inquietante extrañeza de Cecilia Echeverría
























La inquietante extrañeza de Cecilia Echeverría
Por Francisco Véjar

La obra inolvidable que nos deja Cecilia Echeverría, (1930 – 2001), en torno al collages, se empieza a gestar a fines de los años cincuenta, cuando asiste a la Universidad de Roma, como estudiante de historia del arte, bajo la dirección de Lionello Venturi, entre los años 1957 – 1958. De vuelta en Chile, en 1959 presentó las exposiciones museográficas sobre el pintor, arquitecto y escultor italiano Giotto Di Bondone (1267 – 1337) Ese mismo año publica “La obra de Giotto”, libro que es bien acogido por los medios de prensa de la época. Su afán por difundir lo aprendido en Italia, tanto por sus estudios como por las visitas a los principales museos europeos, donde pudo ver de cerca las obras clásicas que eran de su interés y parte de las vanguardias de aquella época, la llevaron a ser profesora titular de la Universidad Católica de Chile, en la escuela de arte de dicha institución, desde 1961 a 1965. También cabe destacar la muestra que organizara sobre “El Barroco en Italia”, exponiendo pinturas y esculturas relativas al tema que también tuvo como resultado la publicación, titulada “Formas del Barroco en Italia” (1965).

En los años siguientes publicó diversos artículos de historia y crítica de arte en las revistas “Finis Terrae” de la Universidad Católica y en los “Anales de la Universidad de Chile” y mostró gran interés por los efectos del surrealismo en América Latina.

En la década del setenta, después de estar en Washington junto a su marido, el poeta Armando Uribe Arce, parte a China donde éste último es nombrado embajador, entre 1971-1973. Impedidos de volver a Chile, se trasladan a París y es ahí donde Cecilia Echeverría hace sus primeros Collages. Empezó haciendo libros manuscritos de Armando Uribe de un solo ejemplar y en la portada de cartulina ponía su collage. Ejemplo de esto es su “Autorretrato” (1979) realizado a partir de una fotografía de sí misma.

Pero pasaron más de dos décadas, ya de vuelta en Chile, para que se dedicara por completo a su obra. Fue en los últimos tres años de su vida que hizo collage de gran tamaño hasta completar cincuenta y cinco. Parte de estos trabajos los expuso en la galería “Off the Record” en octubre del 2000.

Su obra provoca en el espectador reacciones de estupor o de familiaridad con los fantasmas del inconsciente. En Cecilia Echeverría “se podría distinguir entre 4, ó 5, ó 6 tipos de collages, totalmente distintos: los alegres y joviales (“Los marineros”, “La Bailarina”); los siniestros y casi perversos (“Ojo”, etc.); los collages en que predomina el trabajo de formas y matices por encima del tema; los literarios, en que los textos tienen el mismo peso que la ilustración; los grotescos, en los cuales lo burlesco se mezcla con lo monstruoso – “Mono de la Melancolía”, “Imbunche”, etc. Evidentemente estos estilos no se hallan tan separados o aislados; muchos collages podrían pertenecer a dos o tres de estas categorías al mismo tiempo (grotescos – perversos; siniestros – literarios; formales burlescos, etc).” (Lectura de solapa de la maqueta del libro de Cecilia Echeverría “La inquietante extrañez”).

Cabe destacar también que parte de estas obras son una síntesis de la primera mitad del siglo veinte, pues utilizó para su trabajo revistas francesas y chilenas de los años treinta y cuarenta; incluso de épocas anteriores, tales como: “Police”, “París Toujours”, “Crapouillot”, “La Nouvelle Revue Francaise”, entre otras. En muchas de ellas hay referencias históricas, por ejemplo en “Los marineros”, leemos: “La Dictadure / Mussolini: La Révolution”. O en otros, incorpora recortes de fotografías de las famosas “Caves” de la época de los existencialistas hasta hacer el puente con el presente, en lo que respecta a lo monstruoso. Ella misma explicó: “Lo monstruoso tiene que ver con la brutalidad, con lo tortuoso vivido durante años. A una la rodean los monstruos”. Cuando le preguntamos por su predilección por los años veinte, nos dijo: “Así como Armando colecciona bastones, yo conservo una serie de sombrillas de mi abuela materna que se llamaba Elisa Irarrázabal Correa: Yo siendo muy joven me hacía vestidos con su propia ropa. Me gustaban también los objetos personales que ella usaba cotidianamente”.

Es el mundo de la heredad que no deja de tener raíces en su obra de indiscutible calidad plástica. “Trabajó hasta el final” - como dice Armando Uribe - quien participó de cerca en su proyecto, pues incorporó textos propios a los collages de Cecilia Echeverría.
La imagen que acompaña este artículo es un collage original de Cecilia Echeverria.

2.9.06

Leo Zelada y la Nueva Poesía Hispanoamericana


Nueva Poesía Hispanoamericana

Por Leo Lobos

Nueva Poesía Hispanoamericana es una antología compilada por el poeta peruano Leo Zelada (Lima, 1970), que en menos de un año va en su cuarta edición. En esta muestra antológica participan poetas de toda Latinoamerica y España así como bardos residentes en Estados Unidos, entre ellos Tino Villanueva (Texas, USA 1941). Aquí se encuentran reunidos varias generaciones poéticas según Leo Zelada: “unidas por el amor a la imagen resplandeciente y la vocación por la palabra”. Se han incluido a 3 poetas latinoamericanos ya fallecidos como un homenaje a su invalorable legado poético, ellos son: Carlos Oliva Valenzuela (Lima, Perú 1960-1994), Roberto Bolaño (Santiago de Chile 1953-2003), Raúl Gómez Jattin (Cartagena, Colombia 1945-1997).

Este trabajo es un homenaje también a los poetas que cotidiana y persistentemente están construyendo la nueva tradición poética en lengua castellana, un reconocimiento a la sacrificada y muchas veces incomprendida vocación por la palabra. En esta antología están expresadas la mayoría de las tendencias actuales de la poesía: la poesía social, la mito-poética, la poesía del ciberespacio y la estética de la postmodernidad. Muchos de los poetas compilados en esta antología poseen un amplio reconocimiento literario en sus respectivos países de origen y varios han logrado abrirse paso a través de las fronteras, entre ellos por mencionar solo algunos nombres: Alfonso Chase, Santiago Azar, Raúl Zurita, Ernesto Proaño, Otoniel Guevara, Felipe Benítez, Francisco Azuela, Zoé Valdés, Selfa A. Chew, Humberto Garza, Miguel Ildefonso, Maribel Sánchez-Pagán y Aníbal Crespo Ross. Algunos vienen de experiencias grupales muy interesantes y renovadoras. Otros son solitarios guerreros de la palabra. Todas estas voces expresan cabalmente el nuevo mosaico de la poesía escrita en nuestro idioma para el siglo XXI.

Leo Zelada agrega que hablar de poesía hecha en castellano es hablar de una de las literaturas más importantes del mundo. Desde el Mío Cid, pasando por los grandes maestros líricos del siglo de oro español como Góngora y Quevedo, la generación del 27 con Lorca y Hernández, hasta los grandes maestros de la poesía castellana a inicios del siglo XX como son Darío, Vallejo, Huidobro, la poesía escrita en la lengua de Cervantes ha gozado y goza de una rebosante salud. Esta se ha venido manifestando también a mediados de la segunda mitad del siglo XX donde autores como Octavio Paz, Eunice Odio, Jorge Eduardo Eielson, Nicanor Parra, Leopoldo María Panero, Alejandra Pizarnik han logrado la continuidad de nuestra rica y heterogénea tradición literaria.

A continuación transcribimos tres poemas incluidos en la antología compilada por Leo Zelada y editada por Lord Byron Ediciones en Lima, Perú en mayo de 2004. El primero del poeta, narrador y ensayista Leopoldo María Panero (Madrid, España 1948):

LA ALUCINACIÓN DE UNA MANO O LA ESPERANZA PÓSTUMA Y ABSURDA EN LA CARIDAD DE LA NOCHE

A Isa-belle Bonet
“Todo el bienestar del mundo
lo encuentro en Suleika
cuando la achucho un poco
me siento digno de mí mismo;
si me dejara – perdería los ojos”
(Goethe, Diván oriental-occidental)


Una mujer se acercó a mí y en sus ojos
vi todos mis amores derruidos
y me asombró que alguien amase aún el cadáver,
alguien como esa mujer cuyo susurro
repetía en la noche el eco de todos mis amores aplastados
y me asombró que alguien lamiese en las costras todavía
tercamente la sustancia que fue oro,
aquello que el tiempo purificó en nada.
Y la vi como quien ve sin creerla
en el desierto la sombra de un agua,
la amé sin atreverme a creerlo.
Y le ofrecí entonces mi cerebro desnudo,
obsceno como un sapo, como una paz inservible
animándola a que día tras día lo tocase
suavemente con su lengua repitiendo
así una ceremonia cuyo sentido único
es que olvidarlo es sagrado.


El segundo texto es del poeta y novelista chileno Roberto Bolaño:

UN PASEO POR LA LITERATURA
-fragmentos-

15. Soñé que veía nacer y morir a Aloysius Bertrand el mismo
día, casi sin intervalo de tiempo, como si los dos viviéramos
dentro de un calendario de piedra perdido en el espacio.
27. Soñé que tenía quince años y que, en efecto, me marchaba
del Hemisferio Sur. Al meter en mi mochila el único libro que tenía
(Trilce, de Vallejo), éste se quemaba. Eran las siete de la tarde y
yo arrojaba mi mochila chamuscada por la ventana.
29. Soñé que traducía a Virgilio con una piedra. Yo estaba
desnudo sobre una gran losa de basalto y el sol, como decían
los pilotos de caza, flotaba peligrosamente a las 5.
31. Soñé que la tierra se acababa. Y que el único ser humano que
contemplaba el final era Franz Kafka. En el cielo los Titanes
luchaban a muerte. Desde un asiento de hierro forjado del
parque de Nueva York veía arder el mundo.
41. Soñé que estaba soñando y que en los túneles de los sueños
encontraba el sueño de Roque Dalton: el sueño de los valientes
que murieron por una quimera de mierda.
57. Soñé que Georges Perec tenía tres años y lloraba
desconsoladamente. Yo intentaba calmarlo. Lo tomaba en brazos,
le compraba golosinas, libros para pintar. Luego nos íbamos al
Paseo Marítimo de Nueva York y mientras él jugaba en el
Tobogán yo me decía a mí mismo: no sirvo para nada, pero
Serviré para cuidarte, nadie te hará daño, nadie intentará matarte.
Después se ponía a llover y volvíamos tranquilamente a casa.
¿Pero dónde estaba nuestra casa?

El tercer poema pertenece al poeta Aníbal Crespo Ross (Yacuiba, Bolivia 1948):

EL AMOR LEJOS DEL MUNDANAL RUIDO

I

Verdaderamente creo que no hay orgullo
en mis palabras o en mis pensamientos.
Este gran amor abarca todo lo que soy.
(Ni orgullo, ni autoestima,
ni ropaje alguno tengo para cubrirme,
para protegerme).
Ahora que han llegado,
los atardeceres del verano
tienen matices sangrientos
y brilla más encendido
el verde intenso de los montes.
De otras épocas,
de otras existencias,
de otros mundos,
surge el río profundo
que se desborda incontenible
por los cauces de mi boca
por las grietas de mis manos.


Leo Zelada nació en Lima el año 1970. Estudios de Filosofía en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fundador del grupo literario Neón. Ha publicado el poemario “Delirium Tremens” (Perú, 1993), el ensayo “Nueva Cultura Política” (Perú, 1999) y “Diario de un Ciber-Punk” (México, 2000). Poemas y artículos suyos se encuentran publicados en las más prestigiosas revistas en Latinoamérica, Estados Unidos, España y Francia.

Leo Lobos (Santiago de Chile 1966) es poeta, ensayista, traductor y artista visual.

21.8.06

Enrique Lafourcade y Mario Vargas Llosa en El gato que pesca, fotografía de Martin Huerta


















"Porque no importa ser buen o mal poeta, escribir buenos o malos versos, sino transformase en poeta, superar la avería de lo cotidiano, luchar contra el universo que se deshace, no aceptar los valores que no son poéticos, seguir escuchando el ruiseñor de Keats, que da alegria para siempre"
Jorge Teillier
(Sobre el mundo donde verdaderamente habito, prólogo de Muertes y Maravillas, fragmento).
Enrique Lafourcade
Escritor chileno, nacido en Santiago el 14 de Octubre de 1927. Es una de las figuras representativas de la generación del 50 en Chile. Su novela Palomita Blanca ha alcanzado en Chile una venta que sobrepasa ya el millón de ejemplares, constituyéndose en el best-seller absoluto del país. Traducida a diversos idiomas, y con una versión cinematográfica dirigida por Raúl Ruiz (Puerto Montt, Chile 1941), refleja la atmósfera social y política de los comienzos del allendísmo.

Ha publicado dos demoledoras novelas de sátira política. La primera, La Fiesta del Rey Acab, contra el régimen de Trujillo en Santo Domingo. Libro editado en alemán, en inglés, en rumano, y recientemente en francés. La segunda, El Gran Taimado, corrosiva y valiente sátira en contra del régimen de Pinochet. A raíz de la publicación de esta obra debió asilarse por un tiempo en Buenos Aires. El libro fue prohibido, aunque circuló en más de cien mil ejemplares en fotocopias. Lafourcade ha obtenido diversos premios literarios, destacando el Municipal de Novela (en dos oportunidades), el Gabriela Mistral, el María Luisa Bombal.

Sus novelas más recientes, Mano Bendita y Cristinas Viejas y Limpias han sido finalistas en el Premio Internacional de Novela "Planeta" en los años 1992 y 1997, respectivamente.

Profesor visitante en los Estados Unidos desde 1960, ha dictado clases en la Universidad de California, de Los Angeles, Davis y Berkeley; en la Universidad de Utah, en Salt Lake City; en la Universidad de New Mexico, en Albuquerque; en la Universidad de Columbia, en New York; en la Universidad de Illinois, en Urbana; en la de Puerto Rico, en San Juan.

Ha sido profesor en diversas universidades chilenas, periodista, director de talleres literarios y comentarista de televisión.

Es uno de los escritores más fecundos, polémicos e influyentes de Chile. Su crónica de la edición Dominical de "El Mercurio" lo exhibe semana a semana en su estilo mordaz y crítico; sus artículos han repercutido internacionalmente, suscitando las iras de dictadores y presidentes. El escritor se describe como un "anarquista sentimental" y un católico en estado salvaje.
Enrique Lafourcade en fotografia tomada por Martin Huerta en compañia del escritor peruano Mario Vargas Llosa.

20.8.06

Enrique Lafourcade en Le chat qui pêche

"es un pez o algo así lo que esperamos pescar
algo de vida, rápido, que se confunde con la sombra"
Enrique Lihn
La temporada africana

Enrique Lafourcade saluda los 150 años del nacimiento de Arthur Rimbaud, con su nueva novela El Inesperado, en la cual presenta al poeta como un hombre dividido por su pasado.

POR FRANCISCO VÉJAR


A los diecisiete años, Jean Arthur Rimbaud escribe la “Carta del vidente”, dirigida al poeta Paul Demeny. Allí afirma: “Yo digo que hay que ser vidente, hacerse vidente por medio de un inmenso y razonado desarreglo de todos los sentidos”, entregándose a “todas las formas de amor, sufrimiento y locura”. Con esa misiva sentó las bases de la poesía moderna y lo que más tarde sería el surrealismo. Entre sus contemporáneos, Paul Claudel lo llamó “un místico en estado salvaje”, y Paul Verlaine lo describió como un adolescente de “ojos azules y suelas de viento”. Sin embargo, su madre no era partidaria que consagrara su tiempo a la literatura. El 4 de mayo de 1870, le manifestó a su profesor, Georges Izambard: ”Hay algo que no puedo consentir, por ejemplo: la lectura de un libro como el que usted le dio hace unos días, Los miserables, de Víctor Hugo. Usted sabe, señor profesor, que hay que tener mucho cuidado al elegir los libros que uno pone al alcance de los niños”.

Cabe recordar que su padre era militar y vivía separado de su madre. Ella pertenecía a la pequeña burguesía y quería que su hijo tuviera una profesión y no despilfarrara su vida en los cafés y bares de París.

Finalizada su época bohemia, entre 1871 y 1875, en que escribió Una temporada en el infierno e Iluminaciones, Rimbaud vuelve a Charleville y se dedica a estudiar idiomas que le servirán para sus futuros viajes: español, italiano, ruso, árabe, alemán y griego. Pronto llegará el tiempo en que el autor de El barco ebrio, dirija sus pasos a Africa para transformarse, como dijo Henry Miller, “en todo cuanto había profetizado”.

EL INESPERADO

El mes pasado el mundo conmemoró los ciento cincuenta años del nacimiento de Rimbaud. En Chile, Enrique Lafourcade –después de tres años de intenso trabajo–, publicó en LOM Ediciones su novela El Inesperado, que da cuenta de los once años de Rimbaud en tierras africanas. Como las sincronías de que hablara Carl Gustav Jung, el primer ejemplar de su narración lo recibió el 20 de octubre, el mismo día en que nació el poeta un siglo y medio atrás. “Nunca he creído que los poetas envejezcan –exclama Lafourcade–; Rimbaud llegó convertido en un libro, cuando cumplía 150 años”.

Para componer su novela, le sirvieron de apoyo las principales biografías del bardo: Rimbaud (Tusquets, 2000), de Graham Robb; Arthur Rimbaud (Siruela, 2000), de Enid Starkie; y también le fue útil Rimbaud en Abisinia (FCE, 1997), de Alain Borer. Para Lafourcade era esencial “estar seguro de la primera parte de su vida, para ‘inventar’ la segunda, cuando ingresa al mundo sombrío, africano, islámico, abjurando de su existencia anterior”.

Fue el tiempo en Rimbaud quiso cumplir la promesa que se hizo a sí mismo en Una temporada en el infierno (1873): “tendré oro”. En ese libro adelantó sus intenciones, cinco años antes de su primer viaje a Africa: “He cumplido mi jornada; abandono a Europa. El aire marino quemará mis pulmones; me curtirán los climas perdidos”.

En el continente negro llevará una vida de nómada, desempeñándose en diversos oficios: obrero en Alejandría; capataz de cantera en Chipre; traficante de marfil, oro, cuero y fusiles en Arabia y África.

TRAS LA HUELLA DEL POETA

La aventura africana de Rimbaud comenzó el 20 de octubre de 1878, cuando deja Charleville para atravesar los Vosgos y cruzar Los Alpes por el paso de San Gotardo. El 17 de noviembre llega a Génova y se entera que en Dijon el capitán Frédéric Rimbaud, su padre perdido tanto tiempo, ha muerto. Dos días después se embarca a Alejandría. De allí sigue a Chipre, donde es contratado por una compañía gala. Pasa un año. Se siente enfermo y vuelve a casa de su familia, en Francia. Pero en marzo de 1880 retorna a Alejandría. Es la partida definitiva. Vuelve a Chipre para trabajar como capataz en una fábrica. Más tarde, flanquea el canal de Suez, pasando por los puertos del mar Rojo: Djeddah, Suakin y Massaouah. Tras algunos meses desembarca en Steamer Point, en el puerto árabe de Adén.

Es un período clave, pues en ese momento empieza la narración de El Inesperado. Lafourcade usa las cartas que Rimbaud le enviaba a su madre desde África, para articular su novela. En ellas desaparece la huella del poeta y emerge el desolado hombre de negocios. En la carta fechada el 4 de mayo de 1881, escribe desde Harar: “En cuanto a mí, cuento con abandonar próximamente esta ciudad para ir a comerciar en lo desconocido. Hay un gran lago a algunas jornadas y está en el país del marfil; voy a intentar llegar allí. Aunque el país debe ser hostil”. Buscaba la redención y la libertad, pero sólo encontró el infierno. Harar era una ciudad sagrada del Islam. Allí llegaban los leprosos a pedir bendiciones y mercaderes de toda laya. “Los comerciantes andaban detrás de la sal –apunta Lafourcade–, que entonces valía más que el oro”. Se dice que en esa ciudad, Rimbaud contrajo la sífilis.

Generalmente se desplazaba entre Harar y Adén, en busca del café moka que vendía. En una carta despachada desde allí, el 14 de abril de 1885, declara: “Sufro de fiebre gástrica y no puedo digerir casi nada. Se vive horriblemente mal aquí. En fin, llevo la vida más atroz del mundo”. Pero, ¿quién es este inesperado? ¿Por qué busca fortuna? Es un hombre blanco, en la Etiopía negra. Su meta es ayudar a su familia abandonada por su padre. Y probarle a su madre que era capaz de trabajar y dignificar su nombre. En un pasaje de la novela, se lee: “Él iba a morir buscando ciudades (…). Era un sueño de alegría y de dolor; a medida que se acercaba al reino, éste se le convertía en la parda casa natal, cerrada, tapiada. Era el muerto intentando entrar a la casa muerta”.

DESEOS FRUSTADOS

Pese a todo, tuvo algunos lapsos de tranquilidad y quiso formar una familia. Se enamoró de una abisinia que en El Inesperado aparece con el nombre de Brisa o Mahadmi. Abdo Rimbo (como llamaban a Rimbaud en Etiopía) trata de civilizarla, enseñándole francés y modales europeos. Luego de vivir tres años con ella, el poeta la expulsó de su casa, dándole algún dinero para que regresara a su tribu. Pasa el tiempo y hacia el final de su existencia le surge el deseo de casarse. El 15 de agosto de 1890, le comunica a su madre y una hermana: “¿Podría llegar a casarme donde ustedes para la próxima primavera? (…) ¿Creen que pueda encontrar a alguien que consienta en seguirme en este viaje?”. Nunca pudo realizar su anhelo.

En El Inesperado se da una marcha interior de Abdo Rimbo, que acompañado solamente por Djami (su criado abisinio), ve derrumbarse todos sus sueños. Las cartas del final de la novela, revelan angustia e impaciencia. La recreación de época, entrelazada con la ficción, logran revivir esos once años de Rimbaud, en que va dejando atrás al “enfant terrible”. En 1890, un año antes de morir, le escribe a su madre: “Nadie en Adén puede decir algo malo de mí. Al contrario. Soy conocido como el benefactor de todos en este país desde hace una década”.

Su salud decae vertiginosamente. Padece de cáncer y de gangrena en una pierna. El 7 de abril de 1891, se traslada a Adén, donde un médico inglés decide repatriarlo a Marsella. Los doce días que duró el viaje, transportado en una camilla por el desierto, son un calvario. Lafourcade intenta introducirse en su pensamiento de esos últimos instantes y escribe: “Sí, mamá, no voy a abandonarte. Mamá, no abandonaré la casa. Ahora sí… nunca más”.
La temporada africana por Francisco Véjar fue publicada en la Revista de Libros de El Mercurio el día viernes 3 de diciembre de 2004 en la pag. 11

17.8.06

Gigia Talarico por Juan Murillo Dencker

A propósito de Ángeles de Fuego (1) de Gigia Talarico

Juan Murillo Dencker
(Santa Cruz, Bolivia, 16 de Octubre del 2005)

"A quien lee lo nuevo, lo primigenio, lo imprevisto. Solo nosotros somos el rostro de nuestro tiempo". Este epígrafe fechado en Diciembre de 1912, iniciaba el futurismo ruso, firmado por Vladimir Maiakovsky (2) y otros contemporáneos, el documento imperativamente exige: "Ordenamos que se respete el derecho de los poetas":

Conocí Ángeles de Fuego, en condición favorable, la del lector irreverente que utiliza el dedo índice como el navegante extraviado contempla la aguja de una brújula en un mar de ondas magnéticas. El índice lucha por convertirse en anular y facilitar la doble función de señalar y descalificar.

La idea del magnetismo es esa fuerza invisible que atrae y repele, según el polo con que el lector aproxima su yo intimo a la poesía.

Sin embargo de parodia o metáfora, la poesía se instala a partir de una ceremonia exequial iniciatica (3), donde las letras yacen descompuestas, en la vigilia de una ventana, exhumando palabras que re-nacen a flor de papel (léase: piel) (pg.15).

En un mundo hecho de sensaciones, Ángeles de Fuego, no repara ante lo conceptualmente bello o por antítesis en lo feo, lleva hacia una condición (mise-a-feu) donde funde cuerpo y espíritu a temperaturas marcadas por lo onírico, develando la experiencia sensual, de lo burdo, a cambio de una estructura poética bi-textual entre ambas entidades, el Eros simbólico y unitario justifica la presencia de un ángel de fuego (pg.69).

T. S. Eliot decía: "Si la poesía es una forma de "comunicación", lo que se comunica es el poema mismo y solo incidentalmente la experiencia y el pensamiento que se han vertido en él. El poema tiene una existencia que está entre el poeta y el lector, .... " (4). Es aquí donde reside el ethos de la construcción literaria, a manera de espejo interno auto-reflexivo del contexto subyacente. De tal suerte que se logre exorcizar los fantasmas propios o incluirlos para causa propia.

Por otra parte, Maiakovsky afirmaba y firmaba en su mencionada declaración que: "Quien no olvide el primer amor no conocerá nunca el último" (5), entonces quien no conozca el primer poema de Ángeles de Fuego no conocerá él ultimo y, descubrir esa existencia tan adecuadamente descrita por T.S. Eliot en el terreno desafiante de Maiakovsky.

Finalmente el lector como decodificador es libre de asociar textos mas o menos al azar, limitado únicamente por su idiosincrasia individual y cultura personal, diría Roland Barthes en su obra, El placer del texto (1974) (5).

NOTAS
(1) Gigia Talarico, Ángeles de Fuego, Torre de Papel, Colección Poesía, Santa Cruz, Primera edición.

(2) Vladimir Maiakovsky, Poesía y Revolución, Ediciones Península, Barcelona 1974, pág. 11.
(3) "Hay un poema/ enterrado en el jardín./ Un pájaro vela/ paciente mi ventana/ y de la tierra brotan/ las palabras." G. Talarico, pagina 15, Ángeles de fuego.
(4) T.S. Eliot, Función de la Poesía y función de la Critica, Seix Barral, Barcelona, 1968, pág. 41.
(5) Roland Barthes, The pleasure of the Text, Hill & Wang, New Cork, 1975.

14.7.06

Gigia Talarico por Roberto Alifano


Un pez es sólo una ilusión en el río.
José María Memet


Es un honor inaugurar este espacio con la poeta Gigia Talarico, una palabra de fuerza afectiva que une cosas a espiritus, y como sabemos bien, gracias y por la simpatía los elementos desunidos se vuelven universo. Esperamos eso desde este espacio de comunicación un encuentro entre Chile y Bolivia, entre Bolivia y Chile en esta primera edición. Esta revista de publicación periódica es editada por los poetas Francisco Véjar y Leo Lobos en la ciudad de San Agustín de Tango ubicada en Chile, cuyo mapa y censo de habitantes aparece por primera vez referido en la novela AYER de Juan Emar publicada en 1934. Desde aquí les damos la bienvenida y los invitamos a leer-mirar la poesía de Gigia Talarico.
co-editores



La poesía debe decir -o aludir- de una manera distinta. En busca de belleza, ser asombro y emoción. Debe pretender alcanzar aquello que Platón definió como “esa cosa alada, liviana y sagrada”, y que es, quizá, la mejor definición de poesía, ya que la define sin definirla.

Estos poemas de Gigia Talarico cumplen este postulado: en busca de belleza son asombro y emoción. Con fino lirismo y verso breve, siembran sobre el cielo su palabra y logran la eficacia de la concisión, sin una retórica que la complique. Las palabras cumplen la doble función de transmitir su deslumbramiento y llevar al lector de la mano a ese mundo de sueños y de ensueños que es su mundo. Sus poemas parecen de pronto una prolongación de su mano, de sus ojos, de su alma y su corazón. Aladas palabras cotidianas que descubren en su canto los arreboles de un crepúsculo o la intimidad que la brisa requiere de las hojas. Y su poesía nos anuncia entonces que “la noche llega vestida de silencio”…

Roberto Alifano


Poesía de Gigia Talarico

breve selección de su libro Púrpura


Marginal


Intentar
el arte del olvido
buscar un orificio
en la frontera gris
del tiempo y del ahogo

Traspasar el tejido
reptar
desde esta hilacha
pendiente de la nada
alcanzar otra vez
el margen
el mágico reducto
de los sueños perdidos


Naufragio

Hay una sombra azul
atrapada en mis noches
quizá un antiguo amor
o un ángel sin morada

Cuando mi lecho
naufraga en la penumbra
en ese mar distante
de mi alcoba
esa imagen de añil
etérea y extraviada
me abraza y me rescata

Entonces
soy húmedo
capricho de algún dios
hasta llegar el alba




Mortal


Siguiendo una huella
humana y peregrina
yo simple mortal
vago sin rumbo
perdida entre las ruinas
del tiempo

Deambulo entre fantasmas
buscando la línea frágil
donde mueren las causas
el lugar invisible
donde reina el olvido


Prisioneros

El ruido del silencio
y los sentidos
la luz de tus pupilas
mi zozobra
caricia desmedida
que al instante
nos hizo prisioneros

Prisioneros de amor
y nuestro carcelero
todo vestido de púrpura
con boca de diamantes
se ríe de nosotros

13.7.06

* Gigia Talarico * Especial de Inauguración *



Es un honor inaugurar este espacio con la poeta Gigia Talarico, una poeta radicada en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Gigia Talarico nació en Santiago de Chile, tiene una Licenciatura en Artes Plásticas en Paris y una Maestría en Educación Superior (EEUU), realizó estudios de Literatura en Suecia y habla varios idiomas. Ha publicado los libros Comiendo Estrellas, (Punto y Coma, 1978) , El Caracol Gigante, Andrés Bello ABC, Santiago de Chile, 1991, Los Tres Deseos, Gobierno Municipal de La Paz,1994), Un Puñado de Sueños, Alfaguara, Santa Cruz, 1999), En 1996 obtuvo una mención honorífica en poesía (Cátedra), el año 1998 ganó el Primer Premio Nacional de la Reforma Educativa (Ministerio de Educación, cat. 8años). El año 2002, publicó el poemario Ángeles de Fuego, en noviembre del año 2005, publicó La Maleta de Esperanza, y finalmente, en Junio 2006, el poemario Púrpura, con ilustraciones de Agustín G. Espina y prólogo de Roberto Alifano. Durante unos años colaboró con artículos sobre cine, literatura y educación en algunas revistas y diarios. Está presente en antologías nacionales e internacionales en narrativa y poesía. Ha sido jurado en innumerables concursos y actualmente trabaja en docencia e investigación. Hace parte de Arte Literaria (G. Talarico - J.Murillo), recientemente responsable del importante encuentro Arte Poética e Integración llevado a cabo en el Centro Patiño de Santa Cruz - Bolivia, y que reunió a poetas de Argentina, Bolivia, Chile y Uruguay.
Le chat qui pêche es editado en la ciudad San Agustín de Tango ubicada en Chile, en Julio de 2006.